
Los glaciares crecen y se retiran a intervalos, según los cambios climáticos locales; en particular, de la temperatura y las precipitaciones. La disminución de los glaciares y su retirada en todas partes del mundo, excepto en la Antártica, indican una tendencia general de calentamiento global. (Houghton et al 2001;
McCarthy et al 2001)