Malas noticias para la diversidad biológica |
|||||||||||||||||||||||||||||
|
El aumento de la población, la expansión de las zonas urbanas y la disminución de las zonas forestales, así como la creciente actividad económica, ejercen cada vez más presión sobre la diversidad biológica terrestre y marina. En todas las hipótesis sólo el crecimiento de la infraestructura para satisfacer las crecientes demandas tiene un impacto considerable y cada vez mayor en la región (véase el diagrama). En las hipótesis de «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero», esta situación se ve un tanto atenuada por la mejor planificación, coordinación y aplicación de medidas normativas para el uso de la tierra. La falta de dichas normas en la hipótesis de «La seguridad primero», junto con un mayor crecimiento de la población, produce efectos casi tan graves como los de «Los mercadas primeros», aun cuando el crecimiento económico es mucho menor.
Al mismo tiempo, a medida que se expande la infraestructura, el cambio climático afecta la diversidad biológica, lo que ocasiona reducciones importantes en la cantidad y calidad del capital natural en algunas subregiones en el transcurso de los 30 años siguientes. Al igual de lo que sucede con otras presiones, éstas difieren de manera importante de una subregión a otra, aunque las presiones más importantes sobre la diversidad biológica se ejercen en Asia Meridional y Sudoriental según todas las hipótesis (véase más arriba). Por último, el incremento de la actividad comercial afecta la
diversidad biológica, especialmente en las hipótesis de
«Los mercados primero» y «Las políticas primero».
En las condiciones que plantea «La seguridad primero» las
reducciones en la actividad comercial y el control más estricto
de la explotación de determinadas zonas puede llegar a beneficiar
la diversidad biológica de estas zonas; otras, en contraste, se
ven afectadas por carecer de control. Algunas de estas presiones sobre la diversidad biológica se contrarrestan en «Las políticas primero», mediante la cooperación regional para reducir la extracción ilegal y establecer más zonas protegidas. En el mundo de «La sostenibilidad primero» los avances en la tecnología facilitan la identificación y vigilancia de los activos para la diversidad biológica y ecosistemas importantes en tiempo real. Las comunidades están mejor equipadas con un conocimiento y entendimiento de la dinámica de los sistemas ambientales, herramientas esenciales para la evaluación y planeación estratégica. Con el transcurso del tiempo, esto dará como resultado una presencia mayor de especies, comunidades y genes en las zonas protegidas. El mantenimiento de las poblaciones genéticas endémicas ofrece un valioso recurso para los avances en biotecnología, capta beneficios para las comunidades locales y reduce los riesgos de expansión de especies invasoras.
Las tendencias ambientales principales, junto con la distribución del crecimiento económico y la eficacia de las políticas ambientales, se reflejan en la incidencia del hambre en la región (véanse los diagramas). En las hipótesis de «Los mercados primero» y «La seguridad primero» el porcentaje de personas que viven con hambre sigue siendo alto en gran parte de la región. Ante la creciente población esto implica apenas ligeras reducciones en los números absolutos de la primera hipótesis e incrementos pequeños en la segunda. Sin embargo, es posible ver mejoras radicales, como en los resultados de las hipótesis de «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero», en donde hay marcadas reducciones en el hambre, tanto en las cifras porcentuales como en las totales. En la hipótesis de «Las políticas primero» las mejoras se logran mediante la combinación de un crecimiento relativamente alto y una distribución del ingreso más equitativa. En la hipótesis de «La sostenibilidad primero» ocurren cuando una mayor equidad entre los países, y dentro de ellos, se refleja en el rápido crecimiento económico y la reducción en la amplitud de la distribución del ingreso.
|
|
|
||
|
Sitios espejo: |
![]() |
|