El
volumen de desechos sólidos generados en las zonas urbanas está
aumentando con el crecimiento de la población, con los niveles de
consumo más altos y el uso de más embalaje en el mercado de
ventas al menudeo. Los índices de generación de desechos están
rebasando la capacidad de las autoridades locales para recolectarlos, tratarlos
y eliminarlos. En la totalidad de África sólo se recolectan
el 31 por ciento de los desechos sólidos de las zonas urbanas (UNCHS
2001b). Debido a una infraestructura urbana inadecuada, muchos desechos
no se tratan, no se recolectan o bien, se eliminan de manera inadecuada.
En Accra, por ejemplo, aunque hay un sistema de recolección de desechos
en lugares de depósito predeterminados en la mayoría de las
zonas residenciales, la recolección se realiza irregularmente, lo
que provoca el desborde de los vertederos legales intermediarios (McGranahan
y otros 2001). En muchos países la quema de desechos sólidos
es una práctica común, cuyas emanaciones tóxicas contribuyen
a la contaminación atmosférica. Sólo el dos por ciento
de los desechos africanos se recuperan y reciclan (UNCHS 2001b) debido a
la falta de incentivos económicos y de mercado para el material reciclado.
Los materiales que más se reciclan son: papel, textiles, vidrio,
plástico y metal. En cierta medida, en Egipto, Marruecos y Túnez
se elabora composta.
La proliferación de asentamientos no planeados en zonas urbanas
de África ha venido acompañada del suministro inadecuado
de agua potable y servicios sanitarios. En promedio, en el año
2000 el 85 por ciento de las poblaciones urbanas africanas tenían
acceso a recursos hídricos mejorados, aunque la proporción
iba del 100 por ciento en Botswana, Djibouti, Mauricio, Marruecos y Namibia,
hasta apenas el 29 por ciento en Guinea-Bissau y el 31 por ciento en Chad
(WHO y UNICEF 2000). El promedio de población urbana con acceso
a servicios sanitarios mejorados fue del 84 por ciento, con una variación
que iba del 100 por ciento en Mauricio y Marruecos hasta el 12 por ciento
en Ruanda y el 14 por ciento en Congo (WHO y NICEF 2000). El número
de personas que gozan de estos servicios se ha incrementado durante los
últimos 10 años (véase el gráfico) pero los
porcentajes han experimentado pocos cambios.
Con el fin de compensar el desempeño de los gobiernos municipales
y de los servicios públicos, cada vez se promueve más el
establecimiento de asociaciones entre el sector público y el privado
a fin de ofrecer abastecimiento de agua y servicios sanitarios.
Estas asociaciones han tenido un éxito parcial. Mientras la participación
privada en el suministro de agua y servicios sanitarios ha atraído
nuevas inversiones de capital, habilidades de administración y
organización, así como conocimientos técnicos, se
percibe la tendencia a atender las demandas únicamente de los grupos
de ingresos medios y altos.
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