| La
Península Arábiga se caracteriza por tener un clima árido
con precipitaciones anuales menores de 100 mm. No existe un abastecimiento
confiable de aguas superficiales. Esa subregión depende completamente
de las aguas subterráneas y de las plantas desalinizadoras para cumplir
con las exigencias en materia de agua. Los grandes aumentos en la demanda
ejercen cada vez más presión en los exiguos recursos disponibles.
La subregión del Mashreq es principalmente árida y semiárida.
Cerca del 70 por ciento de la subregión recibe menos de 250 mm de
lluvia por año. El Mashreq comparte dos ríos que nacen fuera
de la zona, el Éufrates y el Tigris, y muchos otros más pequeños.
Se ha llegado a acuerdos o entendimientos entre países árabes
sobre cómo compartir esos recursos hídricos, pero todavía
no se concretan los acuerdos sobre el Éufrates entre Iraq y Siria,
por un lado, y Turquía, por el otro. |